No hace falta nada

Barcelona ganó su quinto título del año al derrotar en tiempos extras al Shakhtar Donetsk en la Supercopa de la UEFA.
El héroe de la película fue el delantero canterano Rodriguez Ledesma Pedrito, quien marcó el único tanto del encuentro.
El escenario de la gran final fue el Stade Louis II en Mónaco, Francia, un gran estadio para una gran final, bello y espectacular sin lugar a duda, sin embargo, el terreno de juego se encontró en deplorables condiciones.
El partido tuvo una sóla tónica de principio a fin, Barcelona intentó siempre ir adelante a través del buen trato de balón que ha desarrollado durante la temporada, en cambio, el conjunto del Shakhtar se dedicó a encerrarse y buscar algún contragolpe o alguna jugada a balón parado que le abriera las puertas de marcar.
El primer tiempo fue carente de emociones, una mano no marcada dentro del área del equipo ucraniano, un disparo desviado de Henry, un tiro de Messi atajado por el portero, fue lo más sobresaliente.
Para los segundos 45 minutos, las acciones de peligro no aumentaron y los protagonistas fueron los mismos. La pulga biónica volvió a intentar marcar con tremendo zapatazo fuera del área, sin embargo, el arquero Andrei Pyatov reaccionó de buena forma hacia su costado derecho; en cambio, Henry buscó a través de un tiro-centro sorprender al meta, quién, apenas se recuperaba del disparo de Messi.
Para el tiempo suplementario, ambos técnicos buscaron reforzar lo planteado con los hombres de la banca. Pedrito, Bojan y Busquets entraron para refrescar y darle más dinámica al equipo blaugrana, en tanto, Mircea mandó a Jadson Kobin y Aghahowa con la intención de tener más oportunidades de contragolpe.
El encuentro era trabado y recio, Barcelona llegaba una y otra vez pero los centrales de la escuadra del Shakhtar, Chigrinsky y Kucher se comportaron a la altura y estuvieron en plan grande sacando cualquier pelota cerca o dentro del área.
Parecía que los catalanes no lograrían batir la muralla mandada por Mircea Lucescu y todo apuntaba a la definición por penales, pero Pedrito y Messi tenían otros planes. Los canteranos se conjuntaron de forma extraordinaria y con una pared dentro del área en el minuto 115, desarticularon por completo a la saga central del rival, la cual, sólo tuvo tiempo de observar el trazo de Messi y la definición de Pedrito al palo izquierdo de la meta defendida por Pyatov. Barcelona por fin había podido sacudir las redes, el esfuerzo y el dominio de la pelota lo hizo palpable en el final del cotejo.
El club más poderoso en la actualidad se alzaba con otra copa más, no había duda, Guardiola demostró ser un gran técnico y persona durante todo un año. Fue capaz de hacer del Barcelona un conjunto lleno de grandes individuales que siempre antepusieron al equipo, antes del lujo personal.
Tanto catalanes como el mundo, esperan que el buen rendimiento del conjunto "Culé" continue, que siga dando muestras a diversos conjuntos rinconeros y defensivos, que en el fútbol se triunfa proponiendo en todo momento y no sólo cuando se encuentra en desventaja.
Una vez más ha ganado el buen trato del balón y las ganas de unos hombres que no se cansan de ganar y que parecen querer comerse el mundo a cada minuto.
Barcelona digno, inmejorable e indiscutible campeón absoluto de Europa.