Noche gris

México consiguió los tan ansiados tres puntos como local tras derrotar por marcador de 2-1 a Trinidad y Tobago, siendo este el equipo más mezquino del hexagonal final.
El estadio Azteca fue el escenario de la indolente actuación de la selección mexicana, la cual se plantó ayer por la noche con arrogancia, soberbia y desprecio hacia el rival, pretendieron dar aires de ser un equipo competitivo ante una selección limitada pero con orgullo y amor por la camiseta.
El "tri" comenzó de forma inmejorable al conseguir el primer gol tan sólo al segundo 56 por conducto de Guillermo Franco, tras recibir un pase filtrado del "uruguayo-griego-mexicano" Nery Castillo.
Si bien México dominó durante los primeros 45 minutos, fue incapaz e inoperante en la última zona, donde ninguno de los jugadores que militan en el fútbol europeo (Castillo, Franco, y Guardado) pudieron ser capaces de ampliar la ventaja, apesar de tener oportunidades claras de gol; en cambio rumbo a la recta final del primer lapso, el trinitario Hayden Tinto aprovechó un error en la zona defensiva azteca y consiguió el empate transitorio del encuentro.
Con el fin del medio tiempo, empezó la rechifla y las muestras de desaprovación por parte de la afición hacia los dirigidos por Javier Aguirre, quien en el medio tiempo trató de motivar y recalcar el objetivo del partido.
Para la segunda parte, México salió con la obligación de recuperar la ventaja y de obtener la mayor cantidad de goles para tener una diferencia favorable.
De nueva cuenta en los primeros instantes, el "tricolor" consiguió la anotación, ahora por parte del americanista Oscar Rojas, quien impactó la pelota desde fuera del área, colocandola en el ángulo izquierdo de la meta defendida por Clayton Ince, el cual nada pudo hacer para detener el disparo.
México se había puesto por delante en el marcador otra vez, sin embargo la misión no estaba completa, se necesitaba anotar la mayor cantidad de veces posibles para tener ventaja al final de la ronda claisificatoria en un posible escenario de empate en puntos. Buscaron por cualquier medio obtener la conquista de goles pero el desentendimiento de los "ratones verdes" era evidente, trayendo con ello, la vaga exhibición de juego mostrada durante el resto del cotejo.
Trinidad y Tobago cayó en el "imponente" Azteca, pero la verdadera derrota fue para el técnico, jugadores, directivos y aficionados mexicanos, quienes saben que el funcionamiento mostrado durante el partido es verdaderamente lamentable e insípido.
Si México pretende llegar al mundial y superar las actuaciones del pasado, necesita mejorar en todos los aspectos, de no ser así, no tendrá caso asistir para sólo ser apabullado y evidenciado por conjuntos de verdadero nivel mundialista.