Puebla acaricio la final del fútbol mexicano, sin embargo los felinos hicieron valer su posición en la tabla general y con un gol agónico igualó el marcador global, lo cual fue suficiente para conseguir el pase a la onceava final de la institución universitaria.Bastaron 29 minutos para que el conjunto "camotero" silenciara durante una hora a Ciudad Universitaria.
Fiel a su costumbre, los comandados por Sánchez Sola apretaron desde el pitazo inicial buscando la diferencia de 2 tantos que les pudiera dar la oportunidad de disputar el título del clausura 2009, sin embargo un descuido en la central de la franja en el primer minuto, le abrió la oportunidad a Dante López de prácticamente finiquitar la serie, para fortuna del visitante, el delantero “charrúa” no supo definir el mano a mano y envió su disparo a un lado de la meta poblana.
No pasó mucho tiempo y tan sólo 2 minutos después, el árbitro Marco Rodríguez pitó una falta dentro del área, lo cual le abría la oportunidad a Sergio Pérez de descontar y acercar a la franja. Con decisión, el "Cherokee" Pérez perfiló, golpeó y colocó el balón a la izquierda del experimentado arquero Bernal, los “chelises” se acercaban y la serie estaba más viva que nunca. Pumas aún tenía ventaja pero sabía que bastaba un solo tanto para que esta se desvaneciera.
Con corazón y coberturas a tiempo, Puebla consiguió que el esférico se situara en la mitad de la cancha de los felinos y los "camoteros" cada vez se acercaban a la consumación del segundo tanto. Y como en el primeros minutos, el ímpetu de los visitantes le abrió la puerta a la UNAM de anotar, ahora a través de Ismael Iñiguez, quien a velocidad encontró un espacio en la espalda de los centrales y voló su disparo tras recibir el servicio de Pablo Barrera.
Parecía que llegaría la primera media hora con el marcador dos por dos en global, pero entonces apareció el hombre de la zurda, del ir y venir, el hombre del sacrificio, creación y determinación en la ofensica camotera, Daniel Osorno, quien con un escopetazo cruzado logró batir por segunda vez en el partido el arco de Sergio Bernal, con este tanto conseguido por el "Dany" llegó a su tercero en el torneo y primero en liguilla con el Puebla.
El tiempo a partir del segundo gol de la franja se tornó diferente para aficionados y jugadores de los equipos, por una parte los segundos eran eternos en Puebla y por otra los minutos se hacían cada vez más efímeros en Universidad.
Con la invitación de José Luis Sánchez Solá al tirar al equipo hacia atrás, la UNAM convirtió gran parte del segundo tiempo en un monólogo, y empezó el "tiro a gol". Atajdas, disparos desviados, rebanadas, despejes inadecuados, de todo se vivió en la meta de Villalpando. Los felinos buscaron por todos los medio posibles y el arco parecía hacerse cada más chico.
Puebla tuvo sus oportunidades, desafortunadamente estas le llegaron a los hombres que están para impedir los goles, y con oficio de centrales, Davino y Ortiz erraron sus oportunidades de cara al arco para ampliar el marcador.
Y cuando todo parecía acabado, llegó Dario Verón por detrás de la úlitma línea de los camoteros para impactar de manera violenta el balón con toda la frente y colocarla a un costado de Villalpando.
Llanto se desbordó dentro y fuera de la cancha. Acabó por lo menos por esta temporada el río de lágrimas que durante todo el clausura se vivió con el equipo de Puebla, transmitido de la cancha a las tribunas, por la franja tiene técnico, jugadores y aficionados que aman y viven para el Club.
Ahora con el boleto en la final, Pumas se dedicará y enfocará en su rival en turno, que saldrá del ganador de la otra semifinal entre Pachuca e Indios.
Fiel a su costumbre, los comandados por Sánchez Sola apretaron desde el pitazo inicial buscando la diferencia de 2 tantos que les pudiera dar la oportunidad de disputar el título del clausura 2009, sin embargo un descuido en la central de la franja en el primer minuto, le abrió la oportunidad a Dante López de prácticamente finiquitar la serie, para fortuna del visitante, el delantero “charrúa” no supo definir el mano a mano y envió su disparo a un lado de la meta poblana.
No pasó mucho tiempo y tan sólo 2 minutos después, el árbitro Marco Rodríguez pitó una falta dentro del área, lo cual le abría la oportunidad a Sergio Pérez de descontar y acercar a la franja. Con decisión, el "Cherokee" Pérez perfiló, golpeó y colocó el balón a la izquierda del experimentado arquero Bernal, los “chelises” se acercaban y la serie estaba más viva que nunca. Pumas aún tenía ventaja pero sabía que bastaba un solo tanto para que esta se desvaneciera.
Con corazón y coberturas a tiempo, Puebla consiguió que el esférico se situara en la mitad de la cancha de los felinos y los "camoteros" cada vez se acercaban a la consumación del segundo tanto. Y como en el primeros minutos, el ímpetu de los visitantes le abrió la puerta a la UNAM de anotar, ahora a través de Ismael Iñiguez, quien a velocidad encontró un espacio en la espalda de los centrales y voló su disparo tras recibir el servicio de Pablo Barrera.
Parecía que llegaría la primera media hora con el marcador dos por dos en global, pero entonces apareció el hombre de la zurda, del ir y venir, el hombre del sacrificio, creación y determinación en la ofensica camotera, Daniel Osorno, quien con un escopetazo cruzado logró batir por segunda vez en el partido el arco de Sergio Bernal, con este tanto conseguido por el "Dany" llegó a su tercero en el torneo y primero en liguilla con el Puebla.
El tiempo a partir del segundo gol de la franja se tornó diferente para aficionados y jugadores de los equipos, por una parte los segundos eran eternos en Puebla y por otra los minutos se hacían cada vez más efímeros en Universidad.
Con la invitación de José Luis Sánchez Solá al tirar al equipo hacia atrás, la UNAM convirtió gran parte del segundo tiempo en un monólogo, y empezó el "tiro a gol". Atajdas, disparos desviados, rebanadas, despejes inadecuados, de todo se vivió en la meta de Villalpando. Los felinos buscaron por todos los medio posibles y el arco parecía hacerse cada más chico.
Puebla tuvo sus oportunidades, desafortunadamente estas le llegaron a los hombres que están para impedir los goles, y con oficio de centrales, Davino y Ortiz erraron sus oportunidades de cara al arco para ampliar el marcador.
Y cuando todo parecía acabado, llegó Dario Verón por detrás de la úlitma línea de los camoteros para impactar de manera violenta el balón con toda la frente y colocarla a un costado de Villalpando.
Llanto se desbordó dentro y fuera de la cancha. Acabó por lo menos por esta temporada el río de lágrimas que durante todo el clausura se vivió con el equipo de Puebla, transmitido de la cancha a las tribunas, por la franja tiene técnico, jugadores y aficionados que aman y viven para el Club.
Ahora con el boleto en la final, Pumas se dedicará y enfocará en su rival en turno, que saldrá del ganador de la otra semifinal entre Pachuca e Indios.